Un café frío con derechos sexuales, por favor.

Cuando me desbordan las cosas me tomo un café frío y me refugio en mis  libros de sexualidad. A mí el sexo me relaja en todas sus formas. Y he aquí que perdida e intentando defender mis derechos, vuelve a venir en mi ayuda lo fundamental y básico en esta vida: agarrarte a la salud. Hoy vamos a hablar de la declaración de los Derechos Sexuales, dictado por la Asociación Mundial de la Sexología.

  1. Derecho a la libertad sexual. Todos tenemos derechos a elegir nuestro sexo como nos venga en gana, excluyendo toda forma de coacción, explotación y abusos sexuales.

Como mujer que ha sufrido abusos sexuales y una violación, pido una ley y educación que acabe con esta lacra.

  1. Derecho a la autonomía, integridad y seguridad sexuales del cuerpo. Hablamos de la toma de decisiones pensando en ti y tu vida sexual, dentro del contexto de la ética personal y social.

Yenny me muero de ganas por compartir una caña y “un pincho” contigo. Hace dos años que no sé de él. Ya no      cabe “el pincho”.

  1. Derecho a la privacidad sexual. En la intimidad de tu vida no hay que tocar la puerta.

Lo que yo haga como mujer en “mis rincones” no le interesa a nadie. La sexóloga no tiene quien le escriba             cartas, … pero sueña con Anaïs Nin.

  1. Derecho a la equidad sexual. No hay mochilas, no hay etiquetas. Niega cualquier tipo de discriminación por: orientación, género, edad, raza, clase social, religión…

Yo, mujer de 50 años, me tachan de menopaúsica sin libido y yo no sé qué hacer con mis perras ganas por ti.

  1. Derecho al placer sexual. Hablamos de tus ganas de gozar y el autoerotismo como fuente de bienestar. Conócete a ti mism@ para poder iniciar el diálogo.

Me gusta mirarme en el espejo mientras la mano se pierde en mi inconsciente.

  1. Derecho a la expresión sexual emocional. Toda persona debe, necesita, tiene, derecho a sentir su sexualidad como vía de comunicación, contacto, expresión emocional o de amor.

Y en el momento del clímax no ahogué el grito y, sin dejar de mirarlo, rompí en un llanto hondo, roto,… era            largo como un junco.

  1. Derecho a la libre asociación sexual. Puedes, debes hacer lo que te plazca en términos de relaciones: casarte o no, divorciarte o establecer el tipo de asociaciones que desees.

Me casé una vez, divorciada estoy, y pongo al chocolate negro por testigo, que no volveré a convivir con ser           humano viviente (si se diera el caso, se puede usar dicha afirmación en mi contra).

  1. Derecho a la toma de decisiones reproductivas, libres y responsables. Tener o no tener hijos, el número y acceso pleno a los métodos de regulación de la fecundidad.

La libertad empieza eligiendo a cuantos, cuando y donde vas a dar tu amor incondicional. Formación para                    tomar esa decisión con conocimiento de causa.

  1. Derecho a información basada en el conocimiento científico. La información sexual debe ser generada a través de la investigación científica libre y ética con la difusión correspondiente.

Exijo una educación sexual en los colegios con rigor. Sencillo.

  1. Derecho a la educación sexual integral. Somos seres sexuados desde que nacemos hasta que morimos. No miren para otro lado.
  1. Derecho a la atención de la salud sexual. Una atención médica para la prevención y tratamiento de todos los problemas, preocupaciones y trastornos sexuales. La sexualidad debe ser tratada con respeto. Una sexualidad sana es calidad de vida.

Termino mi café frío. Me siento aliviada. Defender unos derechos tan básicos me ha hecho tomar perspectiva. No estoy sola,… me acompañan mis derechos: los tuyos. Con-Sex.

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YennyRivero