Lo que haría por ti y ni por ti haría…en el sexo.

El otro día salí por la noche y me encuentro con la siguiente pregunta de casi un desconocido: ¿y tú qué harías por amor? Yo le contesté alguna chorrada, no estaba para filosofar, además no me ponía. Pero pensé en todas “aquellas cosas” que he hecho por amor…. Hoy vamos a hablar de lo que haría por ti y ni por ti haría…en el sexo.
Es curioso lo que puede llegar hacer una persona cuando está a gusto con alguien. En mi caso, por ejemplo: dejarse tocar los pies. Sin embargo hay otras que ni por asomo podrían aceptar. En mi caso el “estilo sadomaso”, ya que por circunstancias personales cualquier atisbo de violencia, aun siendo un juego, no consigue excitarme (ver post del 7 de Septiembre).Y ahí andamos debatiéndonos entre disfrutar o no. Porque de eso se trata, de gozar, no de hacer favores.
A continuación les transmito una serie de vivencias en las que un@ se puede encontrar. De ti, solamente de ti, depende realizarlas o no…
Anilingus o beso negro: consiste en la estimulación del ano con la lengua. El ano está lleno de terminaciones nerviosas por lo que un simple roce de lengua puede despertar sensaciones muy placenteras. Sobra decir que lo único necesario para esta actividad es una cuidadosa higiene. Explora, si estás comod@, adelante…
BDSM: BD (Bondage y Dominación) y SM (sadomasoquismo) .Los participantes se relacionan con un traspaso de poderes donde uno ejerce el rol de dominante o activo, y otra parte de sumiso o pasivo. Generalmente el dominante es el que influye dolor, azota, humilla al sumiso. Sobra decir que lo único necesario para esta actividad es el respeto mutuo. Explora, si estás comod@, adelante.
Pornografía: hablamos de todo material con contenido de imágenes o reproducciones videográficas que representan actos sexuales o actos eróticos cuyo objeto es provocar la excitación sexual. Es obvio que no se trata de sentarte con las palomitas y tu pareja a verla entera. Quizás como fondo de escena, un susurro que te acompaña, imágenes que pueden estimular. Sobra decir que lo único necesario es que tú elijas “ver”. Explora, si estás comod@, adelante.
Urolagía o lluvia dorada: consiste que la persona que toma el rol pasivo recibe la orina del otr@. En esta práctica se involucran juegos recíprocos de poder y sumisión.  Aquí radica su placer. Sobra decir que es una práctica voluntaria en donde debe existir una gran conexión. Explora, si estás comod@, adelante…
Podría seguir detallando encuentros eróticos que en algún momento de tu vida puede surgir: juego de roles, facesitting, hacer un collar de perlas…pero eso sería otro post.
Resumiendo: cada circunstancias tiene sus porqués, cada aventura tiene su “suéltame el pelo”, cada historia tiene su guion, pero la claqueta de acción solo depende de ti…Silencio…Se rueda

Ella sutilmente se puso de cuclillas, le miró a los ojos, abrió la boca…y supo que era la protagonista. Con-Sex

Hay que ser exigentes.

Necesito sexo. Necesito abrazo. Necesito boca. Necesito labio. Necesito lengua. Necesito tu palabra. Necesito mi aire. Necesito tu hueco. Necesito tus ojos. Necesito que estés dentro. Necesito vivir fuera.  Necesito el blanco y negro y la tarde del sillón. Necesito ahogar el grito en la almohada. Necesito bailar a tú lado. Tendances hommes Necesito tu café de media tarde. Necesito el moño al escribirte. Necesito que sea fácil. Necesito chupar tus dedos mojados en amaretto. Necesito que no seas un mito. Necesito que mi piel sepa a ti. Necesito beberte. Necesito ponerte cara. Necesito un final feliz. Necesito que me hundas con tu peso en la cama. Necesito abrirme y no ser corriente cayendo. Necesito tus manos en mis pechos. Necesito viajarte. Necesito que me excites. Necesito ser tu porno. Necesito no ser pérdida sino ganancia. Necesito ser tu calendario. Necesito no releerte. Necesito permitirme ser así…
Yo a cambio me doy entera, sin partes ni fisuras, roca o arena…depende de ti…

¿Y tú qué necesitas? Haz tu lista… lo mereces.

Miénteme Pulgarcito

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   Tengo un amigo que le es infiel a su propia amante. Es decir, tiene novia, amante y…¿cómo llamar a las otras que surgen? Escarceos. Pues eso, había una vez un hombre que se llamaba Pulgarcito, que iba esparciendo mujeres como migas…Vamos a hablar de la infidelidad. Es un tema del cual me resulta extraño tratar porque nunca he sido infiel. Ojo, eso no quiere decir que no haya estado con dos o tres a la vez, pero ellos lo sabían y no eran mis parejas(los veranos aquí son muy largos y las gallinas que entran por las que salen).Y es que yo soy fiel por comodidad, me explico, no por el cansancio que produce tapar “marcas” o “vestigios”, sino por la sencilla razón que si no me gusta alguien lo dejo. No le veo sentido estar con una persona que no me atrae mientras me lo monto con otro. Una que es primaria para algunas cosas (aclaración: está opinión es totalmente personal, no olviden que es mi blog!:))
   Infidelidad: incumplimiento del compromiso de fidelidad o la falta de ésta. Ser infiel es romper de forma consciente un acuerdo afectivo o sexual preestablecido para el tipo de relación escogida. Dicho acuerdo es decisión de ambos. La pareja es un asunto privado, la libertad que haya en ella debe ser personal y voluntaria.
¿Causas de la infidelidad? Infinitas, tantas como personas hay, pero voy a citar las más comunes: búsqueda de nuevas experiencias, monotonía, vida sexual deficiente, miedo a perder la libertad, problemas de comunicación, expectativas no cumplidas, insatisfacción emocional, inseguridad, narcisismo, búsqueda del amor ideal, baja autoestima, enfrentarse a retos que generan tensión…
¿Se puede superar una infidelidad? SI, SE PUEDE. A pesar de que uno de los mayores dolores es saber que la persona amada deseó, prefirió a otr@. Sin embargo, el amor se recompone. Si se puede trasplantar un corazón (cosa que desde mi ignorancia me parece mágico) imagínate coser el propio.
Quizás la pregunta sería: ¿merece la pena? ¿Cómo saber si estás con un pulgarcit@? La decisión es tuya porque tuya es la balanza y los pesos. Pero te puedo dar dos señales (¡cómo me gusta una señal!) que les puede indicar el grado de “eficacia” de una relación. La primera: atracción y un buen acoplamiento sexual. Cosa que no es fácil, porqué con la sexualidad ocurre lo mismo que con el carácter, que no todo el mundo es compatible. Segundo: estar bien con el otr@ sin dejar de ser tú. Tus parcelas deben quedar intactas, y sí se ha de modificar, siempre para bien. Como dice Antoni Bolinches: el arte de enamorar es el arte de mejorar.Con-Sex