Hay amores que contrae la pelvis… Hablamos del músculo pubococcígeo

Su miembro me apuntaba de tal manera que me apeteció colocarle el sujetador tirado en el suelo, pero claro, no era el momento. Lo movió arriba y abajo, yo estaba totalmente hipnotizada, pero nada centrada. No era él. Era yo. Me salió la vena sexóloga. Por favor, ¡qué músculos pubococcígeos tenía!

Músculos pubococcígeos: Es un grupo de músculos que se extienden desde el hueso púbico hasta el coxis. Donde es más fácil sentir el musculo PC es en el perineo, inmediatamente detrás de los testículos y delante del ano. Más sencillo, es lo que utilizas para contener la orina cuando no puedes misionar o para expulsar las ultimas gotas de orina.

Me apoyé en el sillón dándole la espalda con la intención de olvidarme de sus PC y empezar la acción. Entró despacio, sin prisas, de esa manera que sabes que va a durar y durar…

En los hombres, retrasar la eyaculación aumenta su capacidad de aguante y de disfrute, y también la intensidad de los orgasmos, que se vuelven más profundos ya que dejan de limitarse a la zona genital para extenderse por todo el cuerpo.

Respiré y empecé a contraer mi vagina lubricada. Le iba a demostrar que yo también se hacer mis Kegel.

Ejercicio 1: Aprieta los músculos como si intentases detener la orina, tirando de ellos hacia arriba. Contráelos y mantenlos así mientras cuentas hasta 5 respirando suavemente. Luego, relájalos durante 5 segundos más, y repite la serie 10 veces.

Intenta aumentar progresivamente el tiempo de contracción y relajación. Empieza por 5 segundos en cada caso hasta llegar a los 20 segundos. Cuanto más tiempo consigas mantener la contracción de los músculos, más fortalecerás tu musculatura pélvica.

Ejercicio 2: Contrae y relaja los músculos tan rápidamente como puedas. Comienza con 10 repeticiones, cuatro veces al día hasta alcanzar las 50 repeticiones diarias. Ojo, hay que intentar hacer las contracciones y relajaciones sin hacer esfuerzo con tus manos, brazos, glúteos, abdomen, muslos, pies, etc.

Necesitaba su boca, necesitaba su aliento cerca de mi cuello, necesitaba mirarlo a los ojos. Él necesitaba parar antes de llegar al punto de no retorno.

El punto de no retorno, ese momento en que los hombres se produce un aumento de sensibilidad genital, notando la inmediata llegada del orgasmo. En ese instante se debe detener la estimulación, justo antes de llegar, porque pasado el cual la eyaculación es inevitable.

Nos abrazamos y nos quedamos un momento en silencio, ese silencio del placer contenido. Me levanté y fui al baño. Noté su mirada y su erección. Al regresar sabía que no había ido por cigarros 😉 Abrí mis piernas y me senté encima de él. Lo quería dentro, muy dentro. Era mi último día en Madrid y no lo volvería a ver.

Se utiliza orgasmo y eyaculación como si fueran sinónimo y no lo son, e incluso no tienen por qué ir unidos.

Eyaculación masculina: la eyaculación es la acción de expulsión o emisión de semen a través del pene conducido por el conducto uretral. Es simplemente un reflejo que ocurre en la base de la columna vertebral y produce la expulsión del semen.

Orgasmo masculino: en plano físico es la descarga de la tensión muscular que se ha ido acumulando en la zona genital durante la fase de excitación. Viene acompañado de un aumento del pulso cardiaco, del ritmo respiratorio y de la prensión sanguínea.

Me agarró de los pelos y supe que estaba cerca. Yo le mordí el labio y le dije suavemente: dámelo cabrón.Todavía tengo grabada esa sonrisa. Él me lee en la distancia. Con-Sex 

Para llegar a un orgasmo hay que pasar por la meseta…

El otro día un conocido me dijo que él sabía perfectamente si una mujer fingía un orgasmo. Yo le dejé hablar, me cayó bien con su carilla de hombre experimentado, y me suelta: metiéndole el dedo en el culo notas las contracciones del orgasmo. Me pareció triste llegar a ese punto de comprobación, pero no sería yo quien discutiera su teoría, ya digo, el chiquillo tenía su punto.
Dejando el tema de fingir o no, creo que sería interesante conocer como tu cuerpo responde en el acto sexual. Hoy vamos a hablar de la respuesta sexual humana.
Quien vino a definir los estados por los que pasa el organismo en el acto fueron Masters y Johnson. Los padres de la sexología moderna. En 1966 hicieron un estudio en el que filmaron y observaron más de 10.000 actos sexuales. Tras ese estudio describieron la “respuesta sexual” mediante una curva: excitación, meseta, orgasmo y resolución.
Excitación:
En la fase de excitación tu cuerpo va a experimentar aumento del ritmo cardiaco, erección de ciertas zonas (pezones, vulva, pene), elevación de los testículos, lubricación de la vagina, rubor sexual.
¿Cómo, cuándo, dónde empieza la excitación?
Cómo: a través de cualquier estímulo externo o interno. Llámese interno a “con –tacto” directo.
Cuándo: cuando estés dispuesto a sentir. Sencillo. Un@ no se excita si la mente no quiere. Ojo, que el inconsciente también es mente.
Dónde: el placer no sabe de lugares.
Meseta:
Después del período de excitación, si seguimos estimulando pasamos a la fase meseta, donde las respuestas fisiológicas son las siguientes: mayor erección en zonas genitales (cuidado porque dichas zonas se vuelven muy sensibles) y tensión en los músculos que se preparan para el orgasmo.
Aquí la pregunta es ¿cuánto? Este período puede variar según la persona y el momento. No toda situación requiere una fase prolongada. Y cada persona tiene su “tempo”… Lo importante es estar acompasad@s, llevar los mismos ritmos. El sexo habla. Tu cuerpo habla. Déjalo expresar.
Orgasmo:
También se conoce como climax o fase culminante. Respuesta del organismo: contracciones espasmódicas liberando la tensión acumulada, aumento del ritmo cardiaco, presión sanguínea y ritmo respiratorio. Secreción mayoritariamente de oxitocina y prolactina.
Aquí no hay preguntas, no hay respuestas. Es un estado de no conciencia. Sensación de plenitud, de éxtasis. Vivencia de felicidad máxima. Estado momentáneo de trance, de entrega total, de confundirme con el otro. Así se expresan sobre el orgasmo.
Definir yo un orgasmo: sensación de abandono donde me encuentro. Soy adicta al orgasmo. Necesito los orgasmos en mi vida. Puede resultar simple e incluso grotesca tal confesión. Pero mujer pragmática donde las haya, ese es el único momento que me permito abertura. Quizás por ello decidí dedicarme a esta profesión. Por la importancia que le doy a la sexualidad en la vida de cualquier ser. Como la viva ya es cosa que queda en la consulta.
Resolución: vuelta a la calma, pérdida de erección de los pezones, vulva y pene. Testículos pasan a su posición natural. Fin del rubor sexual. El ritmo cardiaco, presión sanguínea y el ritmo respiratorio vuelven a los niveles previos a la excitación. Sensación general de relajación. Tumbada en la cama boca arriba y sonrisa. Esa es mi resolución ¿y la tuya?
No puedo terminar el post sin hablar de la fase del deseo “impuesta” por Kaplan en 1979 como inicio de la respuesta sexual. Esta fase es mental ya que para sentir deseo tienes que estar interesado, pensar en ello.Un domingo más escribo para ustedes y el resumen les dejo: tu cuerpo responde en una curva llamada deseo, excitación, meseta, orgasmo y resolución. Definitivamente, me gustan las curvas… Con-Sex.

 

Multiorgasmo y mis peces de colores

Soy multiorgásmica y me compré peces de colores. Digo los dos hechos encadenados porque surgieron así de natural. Iba caminando por la calle, miré el escaparate, vi unos peces preciosos y dije: para casa. Acababa de tener un orgasmo, salto a la ducha y de repente me encuentro que el agua produce un efecto en mi antes desconocido. Ahí está: un segundo,un tercero. ¡Qué bien hice acondicionando el baño para cuando mi cuerpo no sea tan ágil! Y mira, sentándome en el murito, no tanto por el placer y el temblor de piernas, sino por la sorpresa. Yo, que sacaba la máxima puntuación en los test de satisfacción sexual del Cosmopolitan, vengo a comprobar que soy multiorgásmica. Hoy vamos a hablar de la importancia de los peces de colores.
Empecemos por lo básico: definir un orgasmo. Imposible. ¡Es algo tan subjetivo y se ha escrito tanto sobre ello! Lo que si les puedo asegurar, es que si dudas haber tenido un orgasmo, no lo has tenido. Sencillo.
Pasemos al diccionario médico: es la descarga repentina de la tensión sexual, resultando contracciones musculares rítmicas en la región pélvica, caracterizadas por el placer sexual. (Más en la “Ciencia del Orgasmo”.Varios autores. Ed Paidós )
Pasemos a mi vocabulario: “la petite mort”…me voy, me pierdo, me elevo, dejo de respirar…no existe tiempo ni espacio…solo placer desbordante y luego, una enorme gratitud. En ese momento puedo firmar cualquier papel que me pongan delante (quizás estoy dando demasiada información jajaja).
Multiorgasmo: es la capacidad de alcanzar varios orgasmos sucesivos, separados por escasos segundo (serial) o minutos (secuenciales). Esto se debe, a que tras el orgasmo, la sangre que se ha acumulado en nuestros genitales se dispersa más lentamente, lo que permite encadenar la respuesta al placer.
¿Toda mujer puede llegar a ser multiorgásmica?
Kinsey, que fue pionero en medir y catalogar el sexo, señaló en 1953 que en los miles de mujeres que había entrevistado, encontró solo un 14 por ciento de mujeres multiorgásmica. Se ha actualizado dichos datos en un reciente estudio, llegando a un 30 por ciento el nuevo resultado.
Y aquí me paro. Me niego a dar “pistas” para “convertir” a una mujer en multiorgásmica. Será porque soy contraria de las metas en el sexo.
Ahora les puedo indicar lo siguiente:
  1. El peor error es que su consecución se convierta en una obsesión. 
  2. Conócete a ti misma., tócate, explora tus puntos de placer, conoce tu cuerpo, prolonga el estado de deseo, juega…
  3. Tu actitud: disfruta del sexo y hazlo saber. Comunícaselo a tu pareja. Atrévete a fantasear, no pongas límite…El sexo está en tu mente. Aclaración: ojo con el efecto “natillas danone” que produce en algun@s compañer@s sexuales cuando dices que eres multiorgásmica. Dale con “repetimos, listo para gustar. ¡Horror!

Resumen: Ser multiorgásmica es una opción no una meta. No te hace más completa ni más sexual. Cada mujer es única, lo que hace que unas puedan vivir orgasmos explosivos y ya “no más”. Haz lo que te pida el cuerpo…¡Qué bonito son mis peces de colores! Con-Sex.

PD: Hablaremos del multiorgasmo masculino en el hombre en un próximo post (trabajo pendiente)