Su energía en mí y otras maneras de empezar el año… Va de Reiki.

¿Me tengo que quitar la ropa? Le pregunté inocentemente. Ya he confesado varias veces lo que me gusta mi profesión, y yo por aprender, experimento lo justo y necesario. Y así me vi tumbada al lado de un amigo, que me habló de sus conocimientos sobre el Reiki. Borren esa sonrisa por favor. Gracias. Yo en la energía creo, pero en la posición de manos no. Ese era el reto. Pero centrémonos en los hechos. Era un 30 de enero, 10 de la noche, cansada y de mal humor. No me gusta esperar. Al entrar por la puerta se me pasó. Es menudo, pero fuerte y dinámico. Esto último lo intenta controlar con maneras pausadas, pero a mí no me engaña. Lo siento en mi sillón y le sirvo una copa. Yo tomo otra. Hablamos, hablamos y hablamos. ¿Cómo pasaron dos horas? No lo sé. Fue una noche confusa. Se me escapan los detalles. Yo: ¿Me tengo que quitar la ropa? Él: No, he decido no tocarte, solo imposición de manos. Yo: Mal empezamos (pensamiento que no me atrevo a pronunciar en alto). Mi cuerpo, boca abajo, yace a su lado. Apenas respiro. Sus manos se paran en mi espalda. Al rato noto como que no fluye y me confirma lo evidente; tienes una coraza energética superpuesta a tu cuerpo, a tu energía base. Se ha ido generando con los años para evitar que te dañen. Yo y mi coraza. El Reiki consiste en canalizar energía con las manos. Práctica que tiene más de 3.000 años de antigüedad. Su tesis es sencilla; el ser humano es toda energía. Sostiene que cuando la energía se bloquea, es cuando se produce una enfermedad física o emocional. Me quito el sujetador. No puedo con la presión, no soporto el peso. Date la vuelta. Noto el calor de sus manos sobre mi pecho. Recorre todo mi cuerpo. Cosa que intuyo porque soy incapaz de abrir los ojos. Sentía su respiración. Polo Ralph Lauren Homme Solo quería tocarlo y mi mano se aferra a su muslo, lo más cerca que tenía. Así somos los seres humanos, necesitamos agarrarnos aunque sea a un clavo ardiendo (era largo como un junco). El roce de su piel me calmó. Mi agitación fue a menos y por fin puede articular palabra: siento tus manos en mí. Gracias. A lo que él respondió; no te estoy tocando. Miré, lo busqué. Estaba echado a mi vera. Ralph Lauren Pas Cher Me abracé a él y así permanecimos una hora o más. No lo sé. Fue una noche confusa. Se me escapan los detalles. Yo no creo en casi nada y todo lo observo. Yo creo en las personas y en las buenas intenciones. Yo creo en los “por qués” como respuestas a “los dóndes”. Creo en la lluvia de ideas como alternativa a solución. No pretendo resolver la utilidad o no del Reiki. No tengo la formación suficiente. Solo doy información de “primera mano”. Han pasado dos días de lo acontecido. Tengo pesadillas, lloro. Mis emociones están a flor de piel: ira, miedo, tristeza, ansiedad. Los entendidos lo llaman “crisis de sanación”. “Toda metamorfosis implica cierto grado de sufrimiento y manifestar las emociones es necesario para limpiar y liberarte energéticamente”. 2 de enero. Me he estabilizado. Sinceramente no he notado grandes cambios. He dado carpetazo a dos hombres, mi futuro laboral va a coger el rumbo correcto, mi agenda social se ha vuelto a activar. ¿Indicios de que la energía fluye? No sé, fue una noche confusa. Se me escapan los detalles. El caso está sin resolver, pero tengo la sonrisa en Hora. Con- Sex.

Como reciclar tu energía sexual

A veces te ves obligada a tomar decisiones que son lo mejor de lo peor. Me explico. Tenía preparado un viaje para ir a ver a un amigo. Ya con pasaje y hotel. T Shirt Ralph Lauren Pas Cher Adidas Yeezy Boost 350 Acheter No salió. Se acabó el amor de tanto usarlo. Vamos, que nos “jartamos” de DMs. El desvirtualizar tiene su encanto. Desde que lo vi en Madrid, haces meses, supe que nos haríamos lo más grande. Mode Y así fue. Ahora sentada en un chill out de Fuerteventura, con “Giorgia on my mind” sonando de fondo, las piernas dobladas, observo como un barco está a punto de entrar en mí. Y recuerdo la escena de una película de Almodóvar, cuando un submarinista de plástico bucea dentro de Victoria Abril. Esa escena me impactó, ella se abandonó por completo. Yo no puedo, es más, últimamente noto que al masturbarme me molestan los vibradores. Quizás es que van muy rápido para mi energía actual. Porque el sexo es energía. Tendances de la mode Y la energía ni se crea ni se destruye ¿A dónde va la energía sexual? Cuando empiezas a buscar información sobre energía sexual te puedes perder en un mundo de chacras, tantras y conexiones espirituales.

Empezamos con la idea de los antiguos Chinos y el taoísmo, donde nos dice que la energía sexual o “jing chu” es nuestra energía principal.

Para Car Gustav Jung “La energía sexual es un intercambio íntimo de fluidos y energía”.

Wilhelem Reich fue el primer científico en describir el orgasmo como una descarga del exceso de energía, y también reconoció las consecuencias negativas del bloqueo de energías sexuales.

Von Urban nos comenta que las copulas cortas eliminan tensión de los órganos sexuales, pero incrementan la tensión en el resto de sus cuerpos. Yo si a todo.

Y, por último, uno de los entendidos actuales que más han escrito sobre el tema: Antonio Ferrández . “La energía sexual es la fuerza disponible para obtener placer del sexo en cualquiera de sus modalidades. Acheter Adidas Yeezy Boost 550 El ser humano puede perderla, o bien ahorrarla, desarrollarla, e incluso canalizarla para su empleo con otros fines beneficiosos distintos a la satisfacción sexual.”

No voy a seguir el post detallando uso y disfrute de la energía sexual. Creo que hay gente más capacitada para eso (ver post http://con-sex.com/y-mi-vagina-hablo/ ) Quiero hablar como terapeuta sexual. El sexo es de vital importancia, incluso en aquellas personas que lo niegan. Puede estar en tu vida de una forma más o menos presente, pero está. ¿Qué pasa cuando esa energía se acumula? ¿Cómo liberar esa tensión? Porque sí, esa energía acumulada genera rabia, frustración, ira, tristeza… depende de tu situación emocional.

A continuación te muestro mis básicos:

  1. Masturbación. Lo primero, no por importancia, sino por eficacia (la prioridad se la debes dar tú según tus gustos y apetencias). Pero no masturbar de uno, dos y no llegar al tres. Masturbarte a conciencia. Acaricia tu cuerpo, distribuye tu energía por todos los rincones, juega contigo, para, respira, mírate, prolonga… Reloooj no maaarques las horasss…
  2. Bailar. Ponte descalz@, vital para sentir el suelo, liger@ de ropa, vital para sentir tu cuerpo, música de tu agrado, vital para sentirte sexy. Muévete, libera tus caderas, tu pelvis (por algo Elvis es un mito erótico) levanta las manos, sonríete con picardía. Siente como liberas. Polo Philipp Plein Pas Cher Es una sensación orgásmica.
  3. Tocar un instrumento. El que te haga vibrar. Haz sonar las notas que llenan tu espacio, cierra los ojos y déjate llevar…
  4. Reír. ¡Qué maravilla es la risa! Esa que te duele la mandíbula, lagrimas que caen, endorfinas pura en vena. Si tienes a alguien que te saque esa risa, buen sustituto del sexo será.
  5. Comer no es válido para liberar tensión sexual, aumenta la placidez y eso lleva a acumulación.
  6. Ejercicio físico como correr, spinning, escalar… libera tensión, estrés pero no sexual.

Y ¿cuál es tu lista? Yo tengo un amigo que le pone a mil cocinar, con su vino, picando, sofrito, olores… vamos, que le sirve de sustito. (Imprescindible para entender este punto ver Como agua para chocolate).

Pues eso es todo, espero que les haya sido de utilidad aunque no se olviden: nada mejor para liberar la energía sexual que compartirla con otro ser.

PD: volveré a Fuerteventura. T Shirt Dsquared Me gusta su energía y tengo algo pendiente. No me ha visto bailar. Lo dicho: desvirtualizar tiene su encanto.

Y mi vagina habló….

Sentada en el McDonald de la Gran Vía. Helado y sonrisa. Me gusta que mis lectores capten la situación. Será porque soy muy visual. Es lo primero que me dijo el masajista erótico cuando tuvimos nuestra primera entrevista. Así es, si contratas los servicios de un buen profesional, hay una reunión previa para analizar la situación. Hoy vamos a hablar de masajes eróticos.
Todo comenzó por una amiga. Aquí el boca a boca funciona. A mí me ha ido genial, me dijo. A través de tu cuerpo es capaz de analizar tus bloqueos, tu energía sexual. Te ayudará a canalizarla. Todo eso me sonó muy bien. La cuestión es que yo estaba muy a gusto con mi sexualidad, mejor dicho, con mi forma de practicar sexo. Pero como a  mí la curiosidad me puede, y más en estos temas, me vi sacando billete a Madrid, apuntándome en un taller y llamando al chico para concertar cita.
Y llegó el día. Calle Clavel, 38 grados, 6 de la tarde. Al ser pelirroja no tuvo problemas de localización. Nos sentamos y amaretto en mano empezamos a charlar. Quizás no es exacto. ÉL empezó a hablarme sobre su trabajo y en qué consistía: sanador de energías, descubrir los bloqueos…Mi mente: menos mal que está bueno…sus manos son cuidadas… las mueve mucho…Aterricé cuando me preguntó ¿Por qué acudes a mí? ¿Qué problemas tienes? Y yo, tan directa, como siempre: ninguno, solo deseo saber en qué consiste un masaje erótico (he fantaseado con Richard Gere en Gigoló toda mi vida).Como buen profesional ya había captado mi problema: rigidez, pragmatismo y bloqueo emocional. Por supuesto, no me lo dijo porque se jugaba la sesión. Anda ya, que le iba a pagar si hubiese sabido lo que me esperaba.
Segundo encuentro. Llegó con su camilla al hotel. Ropa cómoda pero con estilo. Buena impresión. Soy visual, ¿recuerdan? Me desnudo y me pongo boca abajo. Música de fondo y empieza. Como ustedes se pueden imaginar no es un fisioterapeuta, vamos, que no se para en tus contracturas. Yo intentaba concentrame pero claro, es difícil  para una mujer tan activa como yo. Me puse a pensar que al día siguiente iría al Retiro, los regalos que compraría a mis hijos…Y él me susurra: déjame entrar. No sean mal pensad@s. Se refería en mí. Que me dejara hacer. Un inciso: no vean porno de masaje erótico. Nada que ver. No lo puedes tocar, ni indicar que te haga esto o lo otro. Volví a tierra. Fui consciente de la situación: estás pagando, disfruta. Lo intenté. Hasta que puso la mano en mi corazón mientras tocaba mi punto G y empecé a llorar. Llanto inconsciente que no podía controlar. Pasó sus manos a mi pubis, luego a mi estómago, muy despacio. Me miró a los ojos: eres la mujer más genital que he conocido, tienes una energía sexual enorme pero centrada en el placer. Te has creado una coraza que te funciona. Y ¿Cómo sabes todo eso? Le espeté.” Porque tu coño no para de hablarme”, citó textualmente.  Joder, eso me alegró. Tonta de mí, después de todo lo que me soltó, me animó que mi vagina también tenga capacidad comunicadora. Así que mi vagina le dijo que era incapaz de sentir si no veía, que era incapaz de sentir si no me hablaban, que era incapaz de dejarse llevar. Mi vagina no tiene sentimientos. Se fue, no sin antes reconfortarme y dejarme más calmada.
Tercer encuentro. Objetivo: desbloquear mi energía tan yang, ser capaz de disfrutar sin la vista, sin el oído. En definitiva, cambiar mis patrones sexuales. Y todo fluyó. Ya sea porque me dejé hacer, porque era consciente de que necesitaba  ayuda o sencillamente porque era bueno. Sus manos se movían con maestría, iban de muslos a brazos, se paraba en costado, volvía a rodillas, al cuello…jamás había sentido tanto placer distribuido por todo mi cuerpo, a la vez que serenidad….lo que siguió queda en el ámbito de mi vida privada.
Conectó el triángulo: genitales, corazón y mente. Ahora me conozco un poco más. Ya sé manejar mi energía. Otro pequeño detalle que descubrí: puedo tirar pelotas de ping-pong ya que tengo una fuerza prodigiosa en mi vagina parlanchina. Y nunca se sabe, con esto de la crisis, lo que puedes ofrecer en la oficina del Paro.

PD: Pon un masaje erótico en tu vida. Con-Sex