Actuar, sobrevivir y seguir… Pautas para afrontar una agresión sexual.

Camino por la avenida, a un lado los coches, por el otro el mar. Salen lágrimas y no me importa en absoluto. He llegado a un momento de la vida en que muchas cosas me resbalan. Salgo de un curso de defensa personal para mujeres. Actuación magnifica de los organizadores (Asociaciones Aproinspol y Aprodise que preside Bushi González Santiago). Nos presentan una serie de técnicas para usar en caso de agresión sexual. Cuando hablaba el instructor pensaba “que puta suerte he tenido en esta vida, cuatro agresiones, y una con navaja, que me dejó tres semanas sin voz” Y mientras algunas se reían, yo echaba las manos al cuello de forma inconsciente. No se pueden imaginar la importancia de la información que nos daban: puntos estratégicos del cuerpo, llaves de defensa, y sobre todo, qué no hacer. Espero que nunca se tengan que ver en tal situación, pero si es así, me voy a hacer eco de lo aprendido.

  1. Desconfiar de todo y de todos, manteniendo actitud vigilante. Mira hacia atrás, si ves algo sospechoso, no corras, saca el móvil, dirígete lentamente a una zona con gente, grita si hace falta.
  2. Lleva un objeto en las manos. El detalle de las llaves, como nos explicaron, me pareció muy útil. Es un arma que puedes clavar ante su desconcierto. Él no espera que lo ataques.
  3. Si sospechas, no te hagas la valiente. No te montes una escena de “superwoman”. Las películas en este sentido, una mierda. ¿Oyes ruido en un garaje oscuro? Corre a la salida. ¿Sombras en un portal? No preguntes “¿hay alguien ahí?” Fuerte estupidez más grande si esperas que te conteste. Llama a casa, a un amigx, a la policía… Queda claro, no actúes si sospechas.
  4. En un ascensor colócate en el lateral, al lado de los botones. Nunca en el fondo. Si todavía no has entrado y te da mal rollo, di que estas esperando a alguien. Ser antipática es un grado de seguridad.
  5. En un cajero automático pon el fechillo. Si hay alguien dentro, no entres. Si piensas que las cámaras te salvan, ellos también lo saben y las inutilizan.
  6. En transportes públicos busca gente, zona iluminada, no te distraigas. Aunque eso tampoco te exime de abuso. A mí me atacaron en el metro, rodeada de gente y nadie me auxilió. Pero sigamos con las pautas.
  7. Y ahora viene lo importante, la letra con mayúsculas y a fuego: EN CASO DE AGRESIÓN VISUALIZAR LA SITUACIÓN, INTENTAR MANTENER LA CALMA Y PROCURA NO SER PRESA DEL PÁNICO. Si golpeas, hazlo fuerte y de forma continua. En el momento, esos segundos, que lo veas aturdido, corre y llama a la policía. Denuncia. El agresor siempre repite, siempre está al acecho a por otra víctima.
  8. Si te encierran en un maletero de coche, golpea con las piernas las luces trasera rompiéndolas para poder sacar un brazo y llamar la atención de los coches que van detrás.
  9. En carretera ir siempre en sentido contrario a los coches o cambiar de acera. No te pegues a los portales ni a los coches, por el centro. Desconfía.
  10. Educar a los hijos y familias para que sigan medidas de autoprotección y precaución.

Aquí hago un llamamiento a las instancias pertinentes para que inviertan más en educación, concienciación y sensibilización. Me refiero a que si vas al médico de cabecera a contar que tu pareja abusa de ti, no oigas: ¿y una mujer con estudios cómo se deja? (le pasó a una paciente). Que si le dices no es no, aunque te encuentres en su coche y con una copa, a que cuando vayas a poner una denuncia no pases por tres interrogatorios, que al testificar no estés en la misma sala con tu violador. Dinero, si señores, dinero en psicólogxs para que acompañen en el proceso de recuperación a la víctima, en personal especializado para formar y prevenir.  Y leyes, leyes que realmente nos protejan. Aquí no se baja la condena por buena conducta, aquí se le hace un seguimiento y peritaje para ver si esa persona está capacitado para vivir en sociedad.

En definitiva más charla, más talleres, asociaciones de ayuda…. A mí no me salvaron pero a ti puede que sí. Actúa, sobrevive y sigue… Se puede. Con-Sex

Nota: Pautas basadas en el libro “Tácticas Policiales en Protección de Personas y Técnicas de Escolta”.

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El desgarro de una vida

Este será un post totalmente diferente, en otra línea. Hablaré como siempre desde mi persona. Mi experiencia. Sufrí abusos sexuales cuando contaba ocho años, y una violación con agresión física a los diecisiete. Superarlo me supuso un año de terapia en mi vida adulta, ya que escondí los hechos en mi mente. Es más, pocas personas lo saben. Hoy vamos a hablar del desgarro de una vida. 
Violación: delito contra la libertad sexual consistente en tener conjunción carnal con una persona , sin la concurrencia de la voluntad de esta.
Violación: es una agresión de tipo sexual, mediante el empleo de violencia física o psicológica.
Violación: relación forzada con una persona que no ha dado su consentimiento.
Palabras…Lo que significa realmente no cabe en palabras….Con una violación se destruye el sentido básico de la seguridad. Eres consciente de tu vulnerabilidad. Todas las víctimas de una violación presenta algún tipo de trastorno.
A corto plazo: alteraciones del apetito, trastorno del sueño, pesadillas, desanimo, ansiedad, miedo generalizado, y frecuentemente, tendencia al aislamiento.
A medio plazo: pérdida de autoestima, dificultades en la relación social, temores diversos, así como disfunciones sexuales. 
A largo plazo: desconfianza, alerta excesiva, poca capacidad para disfrutar de la vida (nos referimos a rasgos que se producen en la mayoría). 
Hay mujeres (también se da en hombres pero la proporción es menor) que se niegan a hablar de lo ocurrido y aísla el hecho. La evitación es contraproducente. Es mentira que el tiempo lo cura todo. Un trauma de esta magnitud debe ser tratado de manera individual y en consulta. Se deben trabajar los sentimientos de rabia, dolor, vergüenza, asco, culpa…¿Recuerdan la escena de cine, donde ella se ducha, intentando borrar toda la mierda de su cuerpo?pues es cierto. ¡No sé cuento tiempo estuve llorando debajo del agua! ¡No se cuántas duchas me daba al día! Lo que nunca tuve fue sentimiento de culpa. Siempre supe que era la víctima. Jamás una persona que sufre una violación puede “ser motivadora” de dicha agresión. Y el agresor lo sabe. Lo ve en tus ojos, en el terror que sale de tu cuerpo. “El violador son personas “normales”, de todas las clases sociales y culturales, sin patologías, pero con un problema de control en su conducta”.(Echebarria 2004).
¿Qué técnicas se utiliza para la intervención y tratamiento?
Relajación muscular progresiva, respiración, relajación mental utilizando imágenes que l@ tranquilicen, desensibilización sistemática (exposición  a las situaciones temidas que le provocan ansiedad). La verbalización de lo ocurrido, de los hechos, es una liberación de la tensión emocional que ayudará a que las secuelas psíquicas sean menores. Las disfunciones sexuales (anorgasmia, vaginismo, falta de deseo…) deben ser tratados por un terapeuta sexual.
¿Cuándo se sale del desgarro?
Depende de la persona. Un baremo es que ya eres capaz de abrirte a nuevas experiencias, eres capaz de tener confianza en las relaciones, puedes amar y disfrutar con tu cuerpo. Entiendes que lo que sucedió es un hecho traumático que forma parte del pasado, son recuerdos que no interfieren negativamente en tu vida, por lo que puedes controlar tus pensamientos. El proceso es largo. Nadie dice lo contrario. Incluso hay altibajos.
Yo me siento una superviviente. En el momento de los hechos, con el cuchillo en el cuello, lo único que pasaba por mi mente era: no quiero morir, no quiero morir. El tiempo me ha dado perspectiva. Me ha dado fuerza.Y aprender a ver lo realmente importante :
VIVIR!! He amado, tengo unos hijos maravillosos, unos amigos que me valoran, estoy llena de proyectos…Ya camino sin mirar quien está detrás. LUCHA. Que el desgarro de unos momentos eternos no te quite tu vida. No se lo merece. De superviviente a superviviente. Con – Sex.