Ser sexóloga no conlleva el estado de tus huevos… Lo que sí y lo que no.

Un calor impresionante, descanso de un congreso, comíamos un grupo de lo más variopinto, al que se le unió el de otras jornadas. Y en un sin esperármelo me suelta con los ojos fuera de encuadre: ¡ERES SEXÓLOGA! Genial, porque ¿sabes? cuando yo me corro me siguen doliendo los huevos ¿y por qué es eso? Tragué saliva y evité una contesta pronta, tipo: quizás sea la materia gris que te falta en el cerebro. Pero no, soy educada por formación y profesión. Y le contesté, con voz suave, casi susurrándole para darle misterio, quizás tengas una mal formación testicular, que te lo mire el urólogo. Educada siempre, mala leche, a veces.

Con esto no quiero poner barreras. Por favor, pregunten, pregúntenme mucho como si fuera la última vez. Siempre he sido curiosa y me apasiona mi trabajo. Quizás, esperar el momento oportuno acompañado de buenas maneras. Eso que llaman “sentido común”. Prosigo.

Una chica salió en mi defensa: no creo que ser sexóloga conlleve estar disponible para todas las dudas que surjan. Por cierto, continua su disertación: debe ser horroroso estar todo el día pensando en el sexo, terminarás harta. No voy a sacar la choteada comparación con el ginecólogo. Mira, ya la saqué. Una cosa es trabajar y otra la samba. Se diferencia perfectamente la vida en consulta de otras actividades 😉 Prosigo.

Pues a mí eso de que una mujer tan atractiva como tú escuche mi vida sexual me pondría cachondo. Las personas que acuden a terapia acusan trastornos, disfunciones, malestar. Son situaciones muy duras donde no caben las fantasías mientras hago la historia clínica. Eso también va acompañado de mi papel. Jamás hay atisbo de flirteo con pacientes. Ni antes, ni durante, ni después, aunque pasen años. He recibido de esa persona información por una vía que me impide verla con ojos de deseo. Hablamos de ética.

Sexólogo: Especialista en sexología (Real Academia Española).

La palabra sexología no está registrada en la Real Academia Española (no se podía esperar otra cosa). Prosigo.

“Sexología: disciplina científica y humanística que estudia los problemas relativos al sexo y la sexualidad en sus dimensiones bio-psico-sociales y culturales, en sus aspectos normales, disfuncionales y patológicos” Prosigo.

Tomando el café, y ya corriendo ligera brisa, les digo a los comensales, ha sido todo un placer compartir mesa con ustedes, y sin más me despido afirmando: no duden en acudir a un sexólogx si observan, perciben, viven una sexualidad disconforme. Una sexualidad plena mejora tu calidad de vida. Es ciencia. Termino. Con-Sex


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

YennyRivero