Relaciones y móvil: el buen uso a la tecla

Estoy empezando a desarrollar un trastorno. Bueno, llevo un tiempo con ello pero ahora se ha agudizado, es más irritante y persistente. Telenofobia: miedo a hablar por teléfono. En mi defensa he de decir que siempre ando en mi mundo, salgo de él solo para algo importante o con sentido. Esta introducción viene por un dato que me llamó poderosamente la atención, tanto por dramática como por irreal: el 95 % de las parejas rompen a causa del smartphone. Es evidente que una relación no rompe porque a un@ no le cojan el móvil, o por ver el mensaje de “otr@ posible” en él. “La cosa” se acaba por falta de afecto, desconfianza, poca comunicación, desgaste… Sigo leyendo el artículo y más datos: el 65% de las parejas se iniciaron a través de las redes o aplicaciones. ¿Realmente dependemos tanto de las ventanas internautas? ¿Hemos cambiado los códigos de cortejo? ¿Conocer a alguien se ha convertido en automarketing?

Paciente: Estoy cansada de mi vida amorosa. Solo desean un aquí te pillo, aquí te follo.

Yo: ¿Cuánto tiempo lleva ocurriendo esta situación?

Paciente: Hace dos años que me separé, la casa, los niños, el trabajo, estrés y más estrés. Solo me queda tiempo para conectarme una hora a face por la noche.

Yo: Deduzco que “tus relaciones amorosas” surgen por esta vía.

Paciente: Sí, y todos van a lo mismo.

Ella no tiene un problema con los hombres. Ella lo que tiene es un error en la mirada. Si deseas una historia sincera no caigas en “prototipos de personas”. Con todos mis respetos y cariño a l@s cazadores de face y demás redes.

Así que no creo que las nuevas formas de comunicación vía redes sociales hayan cambiado las relaciones. Estas se ven alteradas porque nosotros no desarrollamos mecanismos de adaptación. Me explico. Que importa donde conociste a esa persona, si fue por tinder, face o presentación de un libro, lo que realmente cuenta es el proceso posterior. En definitiva, explicar, mostrar, detallar, comunicar, sugerir, delinear… la unión que deseas.

Ese si es un tema delicado: la transparencia, la coherencia y la conciencia. Las trinidades subyacentes para la buena marcha en cuestiones amatorias, según mi opinión, claro.

Transparencia: ser honest@ con lo que sientes.

Coherencia: no vendas lo que no tienes.

Conciencia: aclárate tú antes de entrar en otras vidas.

Concluyo, pues, que una relación no rompe por un smartphone sino por “las teclas” que usas en ella. Y no importa de “donde salió” sino “el cómo estará” en tu vida.

Yo seguiré con mi telenofobia pero abierta a crear espacios en miradas… Con- Sex.

“no quiero que te conviertas en el hombre de mi vida

tan sólo que esta noche me ayudes

a calmar la soledad de este cuerpo,

que tus besos abundosos se apiaden de mi amargura,

que penetres en mi piel,

que reboces el vacío de esta estancia

y que no cese hasta mañana el brío de esas caricias…” Tina Suárez

foto vía: es.fotolia.com


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YennyRivero