Multiorgasmo y mis peces de colores

Soy multiorgásmica y me compré peces de colores. Digo los dos hechos encadenados porque surgieron así de natural. Iba caminando por la calle, miré el escaparate, vi unos peces preciosos y dije: para casa. Acababa de tener un orgasmo, salto a la ducha y de repente me encuentro que el agua produce un efecto en mi antes desconocido. Ahí está: un segundo,un tercero. ¡Qué bien hice acondicionando el baño para cuando mi cuerpo no sea tan ágil! Y mira, sentándome en el murito, no tanto por el placer y el temblor de piernas, sino por la sorpresa. Yo, que sacaba la máxima puntuación en los test de satisfacción sexual del Cosmopolitan, vengo a comprobar que soy multiorgásmica. Hoy vamos a hablar de la importancia de los peces de colores.
Empecemos por lo básico: definir un orgasmo. Imposible. ¡Es algo tan subjetivo y se ha escrito tanto sobre ello! Lo que si les puedo asegurar, es que si dudas haber tenido un orgasmo, no lo has tenido. Sencillo.
Pasemos al diccionario médico: es la descarga repentina de la tensión sexual, resultando contracciones musculares rítmicas en la región pélvica, caracterizadas por el placer sexual. (Más en la “Ciencia del Orgasmo”.Varios autores. Ed Paidós )
Pasemos a mi vocabulario: “la petite mort”…me voy, me pierdo, me elevo, dejo de respirar…no existe tiempo ni espacio…solo placer desbordante y luego, una enorme gratitud. En ese momento puedo firmar cualquier papel que me pongan delante (quizás estoy dando demasiada información jajaja).
Multiorgasmo: es la capacidad de alcanzar varios orgasmos sucesivos, separados por escasos segundo (serial) o minutos (secuenciales). Esto se debe, a que tras el orgasmo, la sangre que se ha acumulado en nuestros genitales se dispersa más lentamente, lo que permite encadenar la respuesta al placer.
¿Toda mujer puede llegar a ser multiorgásmica?
Kinsey, que fue pionero en medir y catalogar el sexo, señaló en 1953 que en los miles de mujeres que había entrevistado, encontró solo un 14 por ciento de mujeres multiorgásmica. Se ha actualizado dichos datos en un reciente estudio, llegando a un 30 por ciento el nuevo resultado.
Y aquí me paro. Me niego a dar “pistas” para “convertir” a una mujer en multiorgásmica. Será porque soy contraria de las metas en el sexo.
Ahora les puedo indicar lo siguiente:
  1. El peor error es que su consecución se convierta en una obsesión. 
  2. Conócete a ti misma., tócate, explora tus puntos de placer, conoce tu cuerpo, prolonga el estado de deseo, juega…
  3. Tu actitud: disfruta del sexo y hazlo saber. Comunícaselo a tu pareja. Atrévete a fantasear, no pongas límite…El sexo está en tu mente. Aclaración: ojo con el efecto “natillas danone” que produce en algun@s compañer@s sexuales cuando dices que eres multiorgásmica. Dale con “repetimos, listo para gustar. ¡Horror!

Resumen: Ser multiorgásmica es una opción no una meta. No te hace más completa ni más sexual. Cada mujer es única, lo que hace que unas puedan vivir orgasmos explosivos y ya “no más”. Haz lo que te pida el cuerpo…¡Qué bonito son mis peces de colores! Con-Sex.

PD: Hablaremos del multiorgasmo masculino en el hombre en un próximo post (trabajo pendiente)

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YennyRivero