El desgarro de una vida

Este será un post totalmente diferente, en otra línea. Hablaré como siempre desde mi persona. Mi experiencia. Sufrí abusos sexuales cuando contaba ocho años, y una violación con agresión física a los diecisiete. Superarlo me supuso un año de terapia en mi vida adulta, ya que escondí los hechos en mi mente. Es más, pocas personas lo saben. Hoy vamos a hablar del desgarro de una vida. 
Violación: delito contra la libertad sexual consistente en tener conjunción carnal con una persona , sin la concurrencia de la voluntad de esta.
Violación: es una agresión de tipo sexual, mediante el empleo de violencia física o psicológica.
Violación: relación forzada con una persona que no ha dado su consentimiento.
Palabras…Lo que significa realmente no cabe en palabras….Con una violación se destruye el sentido básico de la seguridad. Eres consciente de tu vulnerabilidad. Todas las víctimas de una violación presenta algún tipo de trastorno.
A corto plazo: alteraciones del apetito, trastorno del sueño, pesadillas, desanimo, ansiedad, miedo generalizado, y frecuentemente, tendencia al aislamiento.
A medio plazo: pérdida de autoestima, dificultades en la relación social, temores diversos, así como disfunciones sexuales. 
A largo plazo: desconfianza, alerta excesiva, poca capacidad para disfrutar de la vida (nos referimos a rasgos que se producen en la mayoría). 
Hay mujeres (también se da en hombres pero la proporción es menor) que se niegan a hablar de lo ocurrido y aísla el hecho. La evitación es contraproducente. Es mentira que el tiempo lo cura todo. Un trauma de esta magnitud debe ser tratado de manera individual y en consulta. Se deben trabajar los sentimientos de rabia, dolor, vergüenza, asco, culpa…¿Recuerdan la escena de cine, donde ella se ducha, intentando borrar toda la mierda de su cuerpo?pues es cierto. ¡No sé cuento tiempo estuve llorando debajo del agua! ¡No se cuántas duchas me daba al día! Lo que nunca tuve fue sentimiento de culpa. Siempre supe que era la víctima. Jamás una persona que sufre una violación puede “ser motivadora” de dicha agresión. Y el agresor lo sabe. Lo ve en tus ojos, en el terror que sale de tu cuerpo. “El violador son personas “normales”, de todas las clases sociales y culturales, sin patologías, pero con un problema de control en su conducta”.(Echebarria 2004).
¿Qué técnicas se utiliza para la intervención y tratamiento?
Relajación muscular progresiva, respiración, relajación mental utilizando imágenes que l@ tranquilicen, desensibilización sistemática (exposición  a las situaciones temidas que le provocan ansiedad). La verbalización de lo ocurrido, de los hechos, es una liberación de la tensión emocional que ayudará a que las secuelas psíquicas sean menores. Las disfunciones sexuales (anorgasmia, vaginismo, falta de deseo…) deben ser tratados por un terapeuta sexual.
¿Cuándo se sale del desgarro?
Depende de la persona. Un baremo es que ya eres capaz de abrirte a nuevas experiencias, eres capaz de tener confianza en las relaciones, puedes amar y disfrutar con tu cuerpo. Entiendes que lo que sucedió es un hecho traumático que forma parte del pasado, son recuerdos que no interfieren negativamente en tu vida, por lo que puedes controlar tus pensamientos. El proceso es largo. Nadie dice lo contrario. Incluso hay altibajos.
Yo me siento una superviviente. En el momento de los hechos, con el cuchillo en el cuello, lo único que pasaba por mi mente era: no quiero morir, no quiero morir. El tiempo me ha dado perspectiva. Me ha dado fuerza.Y aprender a ver lo realmente importante :
VIVIR!! He amado, tengo unos hijos maravillosos, unos amigos que me valoran, estoy llena de proyectos…Ya camino sin mirar quien está detrás. LUCHA. Que el desgarro de unos momentos eternos no te quite tu vida. No se lo merece. De superviviente a superviviente. Con – Sex.

5 thoughts on “El desgarro de una vida”

  1. Valiente y terapeutico. Un testimonio que seguro ayudará a mucha gente. Sé que tu intención nunca es conmover, pero en esta ocasión a mi si lo has hecho. Me encantan tus post, y como nunca te lo digo aprovecho este comentario para decirtelo. Besos.

  2. Gracias Sergio.Mi intención es llegar a la gente.Y si en este caso consigo ayudar aunque solo sea a una persona, bien hecho está. Es muy duro sufrir cualquier tipo de vejación, por eso vi la necesidad de escribir este suceso que me marcó, con tintes de esperanza.Hay que luchar para salir,mirar el futuro viviendo el presente.Se puede…

  3. Muy valiente, Yenny. Me ha resultado especialmente interesante cuando hablas de la culpa. Yo sufrí una agresión a los 17 años (no llegó a una violación, fue algo mucho menor) y durante un tiempo me estuve culpando a mi misma por haber pasado por ese lugar, por no haber tenido en cuenta que el autobús aparcado hacía de muro y tapaba y al pasar por detrás no se veía. Finalmente pude aclarar en mi mente quien tenía la culpa, pero fueron momentos complicados. De la misma manera que la ducha en las películas es real, el sentimiento de culpa en la persona agredida también puede serlo. Gracias, Yenny, un post como este ayuda y mucho.

  4. Tienes toda la razón Lola. Ese sentimiento de culpa nos viene dado por la educación, por los mensajes sexistas en todos los medios de comunicación y un entorno donde se “hace chiste” y se frivoliza con algo tan serio…Eso es lo que debe cambiar,tiene que cambiar…Gracias por tu testimonio y apoyo.

  5. Para una persona como yo, de verbo fácil habitualmente, se le hace difícil transmitir lo que he sentido y tengo dentro todavía después de leerte. Que eres valiente lo sabía, que eres fuerte lo sabía también, pero estos “datos” dan una verdadera dimensión de la mujer que eres. Gracias por compartir algo tan íntimo y enhorabuena por el post (con la piel aún extremecida).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

YennyRivero