¿Por qué algunas mujeres no disfrutan con el sexo?

Mmmm… mmmm… que rico, por favooor… mmmm… Yo la miraba extasiada y ella, sabiendo mi profesión, me retó con unos ojos desafiantes: “dirás lo que quieras pero yo disfruto más con este trozo de tarta que con el sexo”. Yo que no había abierto la boca en toda la merienda pensé: “ya tengo post para el domingo”.

¿Por qué algunas mujeres no disfrutan con el sexo?

“Todos nosotros, varones y mujeres, desarrollamos nuestra actitud sexual a partir de la cultura en la que hemos sido criados” afirma el sociólogo John Gagnon. Lo que nos quiere decir es que nuestra “mochila sexual” es fruto de la educación que recibimos, de modelos que observamos, de circunstancias que vivimos. Y en esto, las mujeres llevamos las de perder. Empecemos a descifrar esa “cultura castrante”.

  1. Desconocimiento de la anatomía, o peor, sentimiento de asco o  culpa hacía nuestros genitales: “No te toques ahí abajo”, “eso huele a pescado”, “buah, que asco tienes la regla”… Para desear tenemos que querernos. ¡Y cómo lo vamos a conseguir con tales mensajes! Cómo lo vamos a conseguir si en los libros de texto ni aparece el clítoris, si continuamente nos niegan el placer de autoestimularnos porque el sexo debe ser en compañía y con amor, y  si decides tener sexo por gusto eres “promiscua” de poca ética… Para desear tenemos que valorarnos.
  2. El sexo de las películas versus el guión de novela romántica. Hombres que nos resuelven la vida, hombres que nos rescatan de los peligros, hombres que saben hacer todo en el momento justo… Y llegas a la horizontal y esperas a que te resuelvan, te rescaten, te hagan “tu orgasmo”. Para el sexo no hay borradores, no hay “corten y volvemos a rodar”. Aquí tienes que ser partícipe de tu clímax. Guiar, comunicar, plantear… y si te sale búho, de esos, con ojos grandes e interés pero sin movimiento, a volar a otro nido.

     

    Sexo es igual a coito. Se nos transmite la idea que el coito es el principal objetivo de las relaciones sexuales. Que el mete y saca es la panacea. Todo lo demás son “juegos previos” para el gran acto: meterla. Y hay hombres que duran más en un afeitado que en un coito. Se la miran, se la tocan, se la estiran, se la mojan… Me refiero a la cara antes de afeitar ;-). El coito no es esencial, igual que el afeitado. A veces apetece, a veces no. Lo esencial en el sexo es mirarse para saber los ritmos, tocarse para lubricar mentes, comerse para abrir ganas… El sexo es explorar sin límites y con respeto.

    Queda demostrado que las mujeres manejamos mensajes diferentes en el sexo, tanto en el cómo, en el por y en el cuándo. Hagamos que la cultura cambie para que puedas comerte una tarta con tu sexo satisfecho. Con_Sex


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YennyRivero