Oda a la vida: tócate

“Quien conoce el arte de convivir consigo mismo ignora el aburrimiento” Erasmo de Róterdam. El siguiente post será una oda a la autoestimulación, porque a veces “toca tocarse”, ya sea por falta de amantes, relaciones o para no descuidar el amor propio.

El sexo es tu retrato, dice mucho de ti. Por ello la importancia de “tocarse” en todas las versiones posibles. Aunque también es necesario marcarse una pauta de estimulación fiable que te lleve al final, a la sonrisa del gemido. Comprender tus claves del placer ayudará a tu capacidad orgásmica. Haz de saber que para la mayoría de las mujeres el orgasmo implica alguna forma de estimulación del clítoris. No olvidemos que el clítoris tiene 8000 terminaciones nerviosas. El único órgano cuya finalidad es el placer. ¡Y lo tenemos nosotras! Eso es empoderamiento 😉

Sin embargo, la vagina tiene mucho menos sensibilidad. Comparativa: como los testículos. Así que no te frustres si al jugar en tus pliegues vaginales no sientes gran cosa. Hay hombres a los que no les gusta que les toquen los testículos y nadie hace un drama de ello.

Otra sugerencia es la capacidad de concentración. Crea una burbuja, en donde las sensaciones te lleven a la respuesta. Me explico. No pienses, no evalúes, no esperes… Solo explora tu cuerpo con la yema de los dedos. Distingue caricias, moja tus dedos con saliva, lubricante, nata… ¿Te produce la misma sensación cuando tocas tus muslos que los pezones? ¿Eres de tener los ojos cerrados? ¿Qué tipo de toques te gustan? ¿Leves o firmes? ¿Más rápidos o lentos? ¿En sentido ascendente o descendente? ¿Circular? No existe una manera correcta o incorrecta de proceder. Tu placer es tuyo, hazlo liberador. Tu cuerpo es tuyo, haz que huela a vida.

La vida nos espera
a todos
los que amamos
el salvaje
olor a mar y menta
que tiene entre los senos.

Oda a la vida: Pablo Neruda

Obra: Robert Bereny


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YennyRivero