Nos vamos de ejercicios prácticos: perder la conciencia en el sexo.

Hola Yenny ¿has escrito sobre cuando se pierde la conciencia en el orgasmo? Me refiero a salirte de tu cuerpo y observar desde arriba. “¡Coño un polvo astral!”, pensé al instante. Esto no lo dejo escapar. Me puse en contacto con él y me explicó con una excelente narrativa lo que le ocurría. “Todo empezó de joven debido a un tratamiento hormonal para el crecimiento”. Dicho tratamiento lo tenían alterado de tal manera que solo encontraba consuelo en su alivio personal, vamos, que se masturbaba a lo lindo. Fue tan ducho en la materia que desarrollo varias técnicas, una de ellas no eyacular, otra, distanciarse de su cuerpo hasta llegar a levitar. El problema es que a veces perdía la conciencia y tenía que avisar a sus parejas para evitar dramas. ¡Cómo me gusta la gente que va de frente o por el aire! Vale, la gracia sobraba, pero él sabe que lo digo con cariño. Envidia no, porque yo he vivido esa experiencia. No con su frecuencia, pero si tengo sexo buscado, deseado, prolongado con la persona sentida, bien que pierdo la conciencia e incluso murmuro lenguajes desconocidos.

¿Te apetece levitar y perder fines y objetivos? Lee y a por ello:

1.     Obvio lo esencial: lugar cómodo, luz; la que les apetezca, controlar que no haya interrupciones externas, estomago ligero y nada de alcohol. Sí, para sentir “en grande”, puede ser un impedimento.

2.     Desnudos uno frente al otro. Aquí el juego seducción de quitar ropa sobra, eso en otro momento, que también tiene su encanto. Contacto visual, respiración. Haz su aire tuyo. Siente su sangre en el aliento.

3.     Desear. Desear. Desear. Eso se lo harás saber con la boca. Besos, lenguas que se encuentran. Despacio. Recorre con tu lengua los bordes de sus labios. Ahora él. Danza de lenguas que se van agitando. Controla con las manos, agarra su cara. Aléjate. Deseo. Deseo. Deseo.

4.     Cambiamos de postura. El estar sentado uno frente al otro impide movilidad mental. Encima, a cuatro patas, no es cuestión de oprimir con tu cuerpo. Ahora observar y explorar. Huele, sí, huele su sudor contenido. Párate en los pezones. Espera su respuesta, es un sí, lame hasta que se endurezca el pezón. No existe el tiempo. Los pezones son tu mundo. Pero no quieres que se olvide de tu latir. Coge sus dedos, llévatelos a tu boca, chúpalos y lo diriges a tu vulva. Húmeda, receptora, vulva consentida. Vuelve a tomar sus dedos y huélelos. En esta fase es muy importante el olor.

5.     Toca eliminar ansiedad anticipatoria. Estamos programados para el movimiento coital. Ese apetito puede doler. Respira, profunda y pausadamente. No seas títere de tu deseo. Abraza. Fúndete. Desaparece entre líneas.

6.     Mima los pliegues de su miembro. Llénate la boca. Toda ella dentro de ti. Saliva que baña la víspera. Excitación alta. Gemidos. Controla. Tus manos agarran, movimientos sincronizados con su mirada. Lame su gota y despídete.

7.     Tu clítoris hinchado necesita labios fríos. Arrodíllate a la altura de su cara para que sus manos se agarren a la vida de tus pechos. Tú marcas el ritmo con el movimiento de tus caderas. Él marca los círculos con su lengua. Despacio. Sepárate. Con tus manos abre tu goce, que lo bese. Besos cortos de agradecimiento. Libérate.

8.     Voltea el plano. Ahora te dejarás atravesar. Ya no hay espacio. Gestos. Piernas en su nalga para marcar el ritmo. Danza afrodisíaca. Umbral dilatado. Se hace palpable el punto de no retorno. Pero ¿quién quiere volver? Y la curva de mi espalda marca tu infinito espasmo.

Que al infinito

Le des el valor

De tu cielo

En vida.

Haz de tu sexo conciencia. Con- Sex.

Ilustración: Petite Bohème.

No se elige, se vive: la transexualidad.

Tenía una deuda, y las deudas se pagan. Hace un año hice unas jornadas sobre transexualidad y quería escribir sobre ello. Dos hechos me han llevado a sentarme: un encuentro con l@s que intervinieron en dichas jornadas y la indignante guagua con su mensaje transfóbico.

Este va a ser un post de aclarar, de poner las cosas en su sitio. No es un post de opinión. Es ciencia y ley. Es evolución y progreso. Sencillo.

¿Cuál es la diferencia entre sexo y género?

El sexo de una persona es lo que al nacer nos imponen según una condición biológica establecida, hombre o mujer, y se asocia principalmente por cuestiones físicas como cromosomas, hormonas, anatomía interna y externa.

El género se refiere a roles construidos socialmente, comportamientos y acciones que una sociedad considera de niños y hombres, o niñas y mujeres. Si, la sociedad nuestra es muy binaria.

Así tenemos que la identidad de género hace referencia al género (hombre, mujer, trans, inter, etc.) con el que una persona se siente identificada y que el género no viene determinado por los genitales o cromosomas que dicha persona tenga. El género está en la mente de cada persona.

La orientación sexual es quien te pone, vamos, por quien te sientes atraído. Hermoso pantone (heterosexual, homosexual, bisexual, asexual…)

No quiero avanzar sin hacer una aclaración: La transexualidad no es una moda, siempre ha existido, pero se ocultaba, estaba prohibida,  provocando mucho sufrimiento y vidas rotas.

¿A qué edad  puede “descubrir”  un/a niñ@ que es transexual?

La identidad surge a la vez que l@s niñ@s empiezan a hablar, que comienzan a entender y nombrar el mundo. Ya a los dos años, l@s niñ@s son capaces de identificar su género y clasificar con cierta precisión a las personas conforme a su sexo. A los seis años, yo diría que antes, incorporan matices y aspectos relativos a los roles. Es decir, incorporan a su repertorio estereotipos sexuales (las niñas son princesas y hacen las tareas del hogar- divino reparto con corona;  los niños son campeones, no lloran y las emociones, solo por un balón – divino reparto con botas de taco).

 Así se puede afirmar, que entre dos y seis años, un/a niñ@  tiene muy claro cuál es su identidad de género. El conflicto surge cuando el/la pequeñ@ no siente el género que posee físicamente y se identifica más con el sexo opuesto. Señales que lo manifiestan: se sienten, viven, respiran con la identidad sexual deseada, ya sea por medio de juegos, de vestimentas, artículos (soy “la” “el”…) elección de amistades… Debemos ser conscientes de que la felicidad del niñ@ trans depende de aceptar una realidad. Es un error pensar que  la transexualidad de los menores es dudosa, variable, reversible. Es tan auténtica y estable como la de l@s menores a quienes sí se ha asignado al nacer un sexo coincidente con su “genitalidad”.

Más aclaraciones: Ellos no transitan (paso que se da hasta llegar a su verdadera identidad). Transita la sociedad, la familia, el entorno. Los niñ@s trans  saben perfectamente quiénes son.

Desterrar todo atisbo de concepción patologizante de la transexualidad

Una gran parte del sufrimiento causado a las personas transgénero ha venido causado por la “patologización” de la transexualidad. Debemos recalcar que «Ser transexual no es una enfermedad —afirma la psicóloga Laura Aut—. No nos llevemos a errores, no necesitan diagnóstico, no necesitan “confirmación” externa a través de valoración psicológica para iniciar un proceso. El proceso como tal no existe, ya nació con las ideas claras. Solo necesitan tiempo para poderlo expresar (lenguaje, actitudes…).

Y termino con unas palabras muy acertadas de Carla Antonelli: “¿Tolerancia, dices? No. Yo no quiero que me toleren. Yo quiero que me respeten. Tolerar es permitir y no necesitamos el permiso de nadie”.

No permitas que tu mente se cierre. En la diversidad está el crecimiento. Donde hay respeto hay avance. Sencillo. Con-Sex.

Belleza exterior, parejas interiores.

No eres hermosa, eres atractiva, me espetó el maquillador antes de salir en un directo de televisión. El tema a tratar en la tertulia televisiva era ¿puede el amor durar toda la vida? Intentaba concentrarme y seguir la conversación para meter cuchara, que es como se dice en el argot a intervenir.  Pero  ¿qué quiso decir con que no eres hermosa? A estas alturas de mi vida sé que no lo soy, pero que te lo diga un entendido en la materia toca la fibra perceptiva interior. Que el amor dure es cuestión de suerte, comenta uno de los invitados. Yo a lo mío, tu belleza madura te hace interesante. Vaya formula: belleza + madura = interesante.  Muchos ingredientes para ser algo. Con lo que me gusta la sencillez. Sin filtros, reza el hashtag. ¡Vaya obsesión por la juventud y la belleza! ¡Cuánto dinero mueve la industria con el deseo de la perfección! El canon de la belleza que nos venden es un negocio asegurado. No te dejes engañar, hasta las modelos de tallas grandes tienen curvas perfectas que pasan por un exhaustivo photoshop. Ser bella es quererte, cuidarte, amarte… Todo con “arte”.

Aterriza Yenny, estás en una tertulia del amor y su duración. Pues mira, como la belleza, que dura si se transforma en coherencia con el contenido. “La belleza es un acuerdo entre el contenido y la forma”. H. Ibsen.  Mi mente sigue divagando, hoy no es el día, eso lo tengo claro.

Terminó el acto sexual y me suelta: Me voy a la calle a tomarme un whisky que necesito gente. Podría habérmelo tomado mal, pero me sentí Ava Gardner cual Dominguín pegado. El que no se consuela es porque no quiere jajaja. Ahí estaba yo, mirando el techo, con el corazón caliente y la entrepierna húmeda. No echaba de menos su abrazo, sabía que era un hiperactivo empedernido. No esperes de la otra parte imposibles. Cosa vital si quieres funcionar en pareja. ¡Por fin hice mi intervención en la tertulia! Forzar situaciones no es gratificante. ¡No pidas! Observar, si te interesa, pasa la página para seguir construyendo su relato. “El amor conlleva un aprendizaje”. Bernardo Stamateas. El amor “de toda la vida” es un proceso de acoplamiento, de complicidades, de respetos mutuos, de “con-juntos” pero “con-tacto”. ¡Qué difícil es el mundo de las relaciones! Aquí me tienen en tertulia de amor sin pareja reconocida, mujer atractiva sin belleza conocida. Y, sin embargo, tengo la convicción positiva, de que ni una relación, ni una belleza deben ir acompañadas de sufrir. “No perdamos nada de nuestro tiempo, quizás los hubo más bellos, pero este es el nuestro” Jean Paul Sartre.

Y me despido con una confección: me ha vuelto a salir el tumor en la cara, la tercera operación que voy. La belleza es algo frívolo cuando de salud se trata. El amor eterno es algo frívolo cuando de momentos se trata. Con-Sex.

Foto: Isabel Muñoz.

Se puede querer una vez y por horas.

¿Se puede querer una vez y por horas? ¿Se puede desear sabiendo que habrá olvido? ¿Qué no existirá una segunda vez? Y tampoco lo buscas. 48  horas da para mucho si hablamos de sexo ¿o no?

 ¿Qué tipo de sexo quieres tener? Me preguntó una amiga antes de dejarme en el aeropuerto. “De calidad, como siempre”, contesté. Cuando elijo a la persona, sé que existirá complicidad. Voy sobre seguro.

No tenía ni un pelo en su cuerpo, eso captó mi atención. No es que estuviese depilado, era por su raza. Salió del agua rápido y  vino a mi lado a entrar en calor. Sonrisa pícara, ojos tristes. Me gustan los contrastes. Lo evidente me da pereza. Sus labios me cogieron por sorpresa. Y eso me atrapó más. No me gusta lo evidente. Da pereza. Ese beso no tocaba, rodeada de gente como estábamos. Un cielo azul me cegó, después de tanta intensidad. Vidas con sentido, personas de paso.

Se puede querer una vez y un solo día. Fue una invitación. Y me abrí a una Marbella preciosa en estas fechas. Postales con hermosos paisajes. Mis piernas rodeaban su suave espalda. Es extraño, no sentía su peso, era ligero, pero si su fuerza penetrando. Llevaba meses planificando mi humedad. Yo solo me muevo en instantes: sus labios y manos pegadas a mis pechos. A veces la vida es el calor que deja un rastro de saliva. Más y más besos. Besos que se expanden por todo el cuerpo. Besos sabios que no quiero que acaben. Se puede respirar en boca ajena. Sus manos ahora se perdían en mi pelo, sin dirigirme, solo sintiendo su textura, como intento de agarrarse a algo terrenal antes de estallar. Tanta sensibilidad es perjudicial en momentos de no retorno.

 48 horas dan para mucho si hablamos de sexo. Hombre decidido. Hombre resuelto. Delgado, pura fibra, de movimientos rápidos que intento domar. Despacio, siente como entra y sale. Dilata mis gemidos. El deseo se puede controlar. El sexo no. Yo no puedo. Al quinto mes sin piel me falta lucidez. Se para, observa y suelta: “me excita tu inteligencia”. Y en ese momento supe que estaba a punto de llegar. Le di la espalda y mi inteligencia le dictó donde tenía que perder su lengua. Bajó hasta encontrar mis pliegues, desde un ángulo no evidente. Hay tactos que funcionan como zoom orgásmico. No perder la cordura aunque mi espalda se arquee está siendo práctica habitual.

 Escribo frente al mar, siento sonrisa lubricada. Deseo satisfecho. Se  pierde la mirada en un cielo con nubes hilachadas. Hay amenaza de tormenta. Yo fui una conquista. Él, supervivencia. La amistad se construye por muchas vías. Me despido de Marbella. Me despido de su sexo. “El amor es lo único que crece cuando se reparte”. Antoine de Saint-Exupéry… Y si no crece, algo que te llevas. Con-Sex.

Hablemos de infidelidad

Tema delicado, espinoso donde los haya, porque hay tantas razones, “motivos infieles”, como personas. Cada ser es un mundo y sus universos, y ateniéndonos a esta premisa, pasemos a qué nos dicen los estudios.

¿Qué es exactamente ser infiel?

“Cuando alguien no respeta un compromiso asumido con otra persona”.  Hablar con la pareja, convenir qué prácticas son consideradas como una infidelidad y cuáles no, son de vital importancia. Una relación, sus normas, ustedes deciden. Resumiendo: somos infieles a nuestra pareja cuando le mentimos de manera consciente y con la certeza de que nuestro comportamiento no es “el correcto”, porque no es el acordado.

Infidelidades con un avatar ¿Cómo afecta las nuevas tecnologías? Internet no hace que la inclinación que nos lleva a ser infieles aumente, sin embargo, es obvio que su auge si ha facilitado la práctica. Nuevas prácticas que no sabemos encuadrar: ¿se es infiel si chateas con otra persona? ¿Ver porno? … Volvemos a repetir, lo que se considere infidelidad es decisión de la pareja.

Pero, dato y pensamiento a tener en cuenta: si mantiene conversaciones que dan juego a una posible relación, miente sobre su estado sentimental, eso conlleva engaños a ambas partes. ¿Nos interesa una persona que necesita una doble vida?  Ahí lo dejo.

Razones, causas, motivos que nos llevan a la infidelidad: Nos sentimos insegur@s,     la rutina y el aburrimiento, la necesidad de seducción, problemas con la pareja que no se resuelven y generan resentimiento, escasa satisfacción sexual, expectativas irreales e idealización de la relación de pareja, como acto de rebeldía por ver amenazad@ la libertad…

Y ¿Después de una infidelidad?

Fases por las que se pasa:

  1. a) La fase de tormenta emocional: aparecen sentimientos de rabia, de ridículo, depresión, ansiedad, dificultades en el sueño, irritabilidad con ataques de ira, hipervigilancia…
  2. b) La fase de “perspectiva”: se reflexiona sobre lo ocurrido y se trata de entender. Sin que desaparezcan las reacciones emocionales, intenta buscar el por qué a lo ocurrido.
  3. c) Construcción de la confianza: reconstruir la confianza implica volver a retomar la relación y tomar la responsabilidad de lo ocurrido. A veces, no se llega a esta fase, y se produce la ruptura.

En la segunda o tercera fase, es cuando las parejas acuden a terapia en busca de soluciones. La gran duda cuando llegan a consulta: ¿es posible recuperar la ilusión y el afecto? La respuesta a esta pregunta es sí. Siempre que los dos miembros se impliquen y apuesten por la unión. Sencillo.

Para ello influye:  La duración de la relación de infidelidad (no es lo mismo una noche que una infidelidad que haya durado años), el número de personas con las que se ha dado el engaño y el nivel de la actividad sexual y de vínculo emocional que se han alcanzado.

Podemos afirmar, por tanto, que no todas las parejas en las que se da la infidelidad se separan, algunas mantienen su relación por muchas razones, incluso llegan a comentar que salen fortalecid@s, ya que sientan nuevas bases con unos pilares más sólidos (más comunicación, espacios, valía del otr@…)

Prevenirla ¿Nos podemos anticipar a la infidelidad?

No, pero existen formas de actuar que mantienen a la pareja en “la misma sintonía”. Se consigue con las siguientes herramientas: a través de la comunicación, evitar la rutina, conocer del otr@ sus gustos, deseos, y expresar con detalles y destellos el interés que se tiene. Esto requiere una   necesaria dosis de tiempo  y energía. El amor se trabaja. Para evitar la infidelidad lo mejor es seguir admirando al ser amado y sentirse a gusto con el vínculo creado. Hasta aquí mi post de hoy, basado en hechos y estudios, mi versión sigue en curso, faltan años por vivir y, por tanto, no puedo concluir. Con-Sex.